saltar al contenido
Volver al Blog

Eficiencia y ahorro energético en residencias y centros geriátricos

Eficiencia Y Ahorro Energético En Residencias Y Centros Geriátricos

Adoptar medidas orientadas a la eficiencia y al ahorro energético en residencias y centros geriátricos supone un paso fundamental para lograr la reducción del gasto, así como para perseguir la sostenibilidad medioambiental, sin renunciar al confort de los usuarios que cohabitan en estos centros.

Las residencias de ancianos y los centros de día se caracterizan por ser grandes consumidores energéticos. En sus instalaciones conviven numerosas personas que necesitan ver resueltas, entre otras, sus necesidades de calefacción, de agua caliente sanitaria, de iluminación o de cocina.

En este artículo queremos repasar algunas de las medidas recomendadas para optimizar los consumos energéticos en residencias y centros de día.

El consumo de energía en residencias geriátricas

Para poner en contexto el consumo de energía en residencias geriátricas, comenzaremos hablando del índice de eficiencia energética.

El índice de eficiencia energética (IEE) es un indicador que evalúa el comportamiento energético de las empresas y que mide las oportunidades de mejora. Este valor se expresa con una cifra del 1 al 10, siendo 10 la cifra que designa el mayor grado de eficiencia energética y 1, el menor.

El estudio realizado sobre ‘Eficiencia energética de la PYME” establecía un índice medio de eficiencia energética de 3,1 sobre 10 en las PYMES españolas. En el caso concreto de las residencias geriátricas y los centros de día, el índice medio baja a 2,9. Este bajo resultado refleja un importante potencial de mejora en el comportamiento energético de estos centros.

De la misma forma, el consumo medio de las residencias en España ronda los 40.000 kWh/año y supone un coste de 4.300 euros anuales. La mayor parte de los consumos se destinan a la climatización de las instalaciones (45%). A la climatización, le sigue el gasto de iluminación (35%) y de agua caliente sanitaria (20%).

Generalmente, las residencias consumen electricidad para cubrir las necesidades de iluminación, bombeo de agua, aire acondicionado, maquinaria y dispositivos electrónicos. Además, suelen utilizar algún combustible para la producción de agua caliente sanitaria y para la calefacción.

Medidas para la eficiencia y el ahorro energético en residencias geriátricas y centros de día

La eficiencia energética en las residencias de mayores y centros de día debe apoyarse sobre los siguientes pilares:

  • Metodología y compromiso: La empresa deberá fomentar una estrategia energética sostenible dentro de la compañía. Esto implica llevar a cabo una labor divulgativa sobre la importancia de adoptar buenas prácticas de consumo entre los usuarios y trabajadores de las instalaciones.
  • Tecnología e innovación: El centro deberá invertir en la modernización de las instalaciones y de los equipos, apostando por la integración de sistemas con etiqueta de eficiencia energética A.

A continuación, veremos algunas medidas concretas para lograr la reducción de consumos energéticos en estos centros:

  • Climatización: Los profesionales del sector geriátrico saben que una adecuada climatización (calefacción y aire acondicionado) es esencial para conseguir que la estancia de los usuarios sea más confortable, y aseguran que incide positivamente en su salud. Sin embargo, son conscientes de que las labores de climatización representan la mayor parte de sus consumos energéticos. En este sentido, aplicar protocolos de control de temperaturas y de ventilación, instalar sistemas de recuperación de calor o integrar una instalación eficiente pueden conseguir ahorros de hasta un 50%.
  • Agua caliente: Existen equipos economizadores que permiten gestionar de forma optimizada la distribución del agua fría y caliente, como es el caso de los perlizadores, los reductores de caudal o las duchas ecológicas. Estas herramientas pueden llegar a ahorrar más del 65% respecto a un equipo convencional. Además, con la implantación de una caldera de alta eficiencia y una bomba de calor para ACS, se puede conseguir un ahorro del 10-30% del combustible.
  • Iluminación: La repercusión de la edad en la capacidad visual es enorme, y precisamente por esta razón, los ancianos tienen unas necesidades muy exigentes de iluminación. La selección de unas luminarias de bajo consumo y una instalación adecuada será fundamental para lograr una iluminación uniforme, pero eficiente. En la actualidad, existen sistemas inteligentes que contribuyen a la reducción de los consumos energéticos en el ámbito de la iluminación. Es el caso de los detectores de presencia, de los interruptores temporizados, de los sensores de luz ambiental o del dimmer (variador de intensidad de luz).
  • Aislamientos: A menudo, los muros y las paredes de las residencias y centros de día, al igual que el de otros inmuebles, no disponen de un buen aislamiento. Tan solo disponen de cámaras de aire que no oponen resistencia térmica y permiten fugas de calor, incrementando así los consumos considerablemente. Dotando a los muros con un buen aislamiento se pueden conseguir ahorros energéticos de hasta un 40%.

 

Ventajas de implementar medidas de eficiencia energética en residencias y centros de día

Sin duda, apostar por la implementación de medidas orientadas a la eficiencia energética en una residencia geriátrica, no solo generará importantes beneficios económicos para la empresa, sino que además tendrá un gran impacto sobre el planeta. A través del ahorro energético, conseguiremos disminuir las emisiones de CO2 del centro y disminuir su huella de carbono.

No debemos olvidar que la eficiencia energética es una herramienta esencial para dar respuesta a los cuatro desafíos del sector energético global: la crisis climática, la calidad y la seguridad del suministro, el agotamiento de los recursos energéticos y la evolución de los mercados.

¿Se te ocurren más medidas para potenciar el ahorro energético en residencias de mayores y centros de día?