Este Halloween, en Primagas queremos poner el foco en nuestra particular “factura fantasma”: esos pequeños consumos y hábitos cotidianos que están ahí, aunque muchas veces no los veamos.
La buena noticia es que identificarlos es más sencillo de lo que parece. Con algunos cambios podemos ahorrar energía en casa, mejorar la eficiencia energética y seguir disfrutando del mismo confort.
¿Dónde se esconden los consumos fantasma?
Uno de los ejemplos más conocidos son los aparatos que permanecen conectados o en modo de espera aunque no los estemos utilizando. Televisores, ordenadores, consolas y otros dispositivos pueden formar parte de esos pequeños consumos que apenas percibimos.
Por eso, cuando no sean necesarios, podemos acostumbrarnos a apagarlos completamente. Las regletas con interruptor también son una solución práctica cuando tenemos varios dispositivos conectados en un mismo espacio. Pero la “factura fantasma” no se limita a los aparatos eléctricos. Con la llegada del frío también conviene revisar cómo utilizamos la calefacción.
Calefacción: pequeños hábitos que cuentan
Ventilar la vivienda es necesario, pero mantener las ventanas abiertas mientras la calefacción está funcionando puede hacer que perdamos parte del calor generado.
En invierno, basta con ventilar durante unos minutos para renovar el aire. Una buena práctica es cerrar las ventanas antes de encender la calefacción, evitando así un consumo innecesario de energía.
La temperatura también importa. Como referencia, mantener el hogar alrededor de los 21 °C puede proporcionar un buen nivel de confort sin necesidad de calentar la vivienda en exceso.
No se trata de renunciar al confort, sino de adoptar pequeños hábitos que nos ayuden a utilizar la energía de forma más eficiente.

¿Hay algo bloqueando tus radiadores?
A veces, aquello que hace que aprovechemos peor la energía está justo delante de nosotros.
Muebles, sofás, cortinas u otros objetos pueden bloquear los radiadores y dificultar que el calor se distribuya correctamente por la estancia. Mantenerlos despejados ayuda a aprovechar mejor la calefacción y a conseguir una temperatura más uniforme.
También es importante cuidar el estado de los equipos y realizar un mantenimiento periódico, especialmente antes de los meses de mayor uso.
Porque, como ocurre con los “consumos fantasma”, lo que no vemos también importa.
Este Halloween, que el susto no esté en tu factura
Los fantasmas no siempre llevan una sábana blanca. Algunos pueden esconderse en un aparato conectado, una ventana abierta mientras funciona la calefacción o un radiador bloqueado.
Ahorrar energía en casa no requiere grandes cambios. Gestos sencillos como apagar los dispositivos que no utilizamos, ventilar de forma eficiente, mantener los radiadores despejados o controlar la temperatura pueden ayudarnos a aprovechar mejor la energía.
Este Halloween, presta atención a esos pequeños hábitos que suelen pasar desapercibidos. Porque cuando hablamos de energía, los pequeños cambios también cuentan.
FAQS
¿Qué es el consumo fantasma?
El consumo fantasma suele referirse a la energía que utilizan determinados dispositivos cuando permanecen conectados o en modo de espera, aunque no se estén utilizando activamente.
¿Cómo puedo ahorrar energía en casa?
Apagar los dispositivos que no utilizamos, ventilar correctamente, controlar la temperatura, mantener despejados los radiadores y realizar un buen mantenimiento de los equipos son algunos hábitos que podemos incorporar.
¿Qué temperatura es recomendable para la calefacción?
Como referencia, el IDAE indica que 21 °C, con ropa adecuada, son suficientes para mantener el confort de una vivienda.









