Uno de nuestros objetivos prioritarios en España es concienciar al consumidor español sobre las ventajas del gas propano. Nosotros sabemos que es la energía del futuro.
Queremos demostrárselo. Y lo haremos enseñándole las ventajas de los gases licuados del petróleo. Pretendemos que nuestros futuros clientes descubran los beneficios de este producto y la superioridad que tiene sobre otras alternativas energéticas.
Los gases licuados del petróleo (GLP)
Los Gases Licuados del Petróleo (GLP) son combustibles fósiles derivados del petróleo o del gas natural. Técnicamente, cuando hablamos de GLP, cabe distinguir dos productos: el gas propano y el gas butano. Ambos son hidrocarburos, es decir, que sus moléculas están compuestas por átomos de carbono y de hidrógeno (C3 H8 y C4 H10 respectivamente), lo que les confiere ventajas importantes sobre otras energías. Además, los GLP demuestran una mayor fiabilidad a la hora de utilizarse y una mayor versatilidad a la hora de ser consumidos, puesto que pueden ser almacenados tanto en exterior, en depósitos de gran tamaño, como en interior, en pequeñas bombonas.
Características de los gases licuados del petróleo (GLP)
El Butano y el Propano, usualmente llamados GLP son Gases Licuados del Petróleo.
Forman parte de la cadena orgánica de los alcanes saturados.
El Butano (C4H10) y el Propano (C3H8) son derivados del petróleo y/o del gas natural.
Se obtienen a partir de 3 principales fuentes:
Los yacimientos petrolíferos, por separación in situ de los gases residuales contenidos en el crudo.
Los pozos de gas natural por desgasolinación extrayendo los productos más pesados.
El refino (por cracking, destilación atmosférica).