Agua caliente
El agua caliente sanitaria es, después de la calefacción, el segundo consumidor de energía de nuestros hogares: un 25% del consumo energético total.
Entre los usos más comunes domésticos y comerciales del agua caliente están la limpieza, las duchas, para cocinar o la calefacción.
Existen 2 formas de producirla en el hogar :
Los sistemas instantáneos
Calientan el agua en el mismo momento en que es demandada. Es el caso de los habituales calentadores de gas o eléctricos, o las calderas murales de calefacción y agua caliente (calderas mixtas).
Los sistemas de acumulación
Un equipo que calienta el agua (por ejemplo una caldera o una bomba de calor) más un termo acumulador.
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